Rick y Vanessa · Sídney, Australia
4 min de lecturaAntes de que el mundo conociera el nombre de Rick, Vanessa lo llevaba todo sobre sus hombros.
A Rick le diagnosticaron la enfermedad de Tay-Sachs infantil a los 18 meses. A Vanessa le dijeron que su pequeño podría vivir solo entre dos y cuatro años.
Continuó criándolo como madre soltera, cuidándolo y trabajando a tiempo completo mientras buscaba por todo el mundo cualquier cosa que pudiera mejorar su comodidad y calidad de vida.






